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COLLIOURE, 1939
Antonio ha muerto, y con él,
un sueño republicano.
¿No trae la victoria, Manuel,
aromas de odio y desgarro?
Cruzando fuegos, fronteras,
se aquieta en la Francia el paisaje.
Inesperado duelo aún te espera.
¡Cuán vano ha sido tu viaje!
De anciana, doliente madre,
quisiste Manuel,
prodigarte en el consuelo.
Llegaste, hijo suyo.
Demasiado tarde.
Ya no eres hijo.
Es el final de tu vuelo.
¿A quién puede confortar
tu omnipotente falange
si un alfanje partió en dos
el apellido Machado?
Allá en tu tierra, Manuel,
triunfa la peor de las clases.
Aquí en la muerte,
caen vencidos dos hermanos.
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